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El guerrero que venció. Parte V

¿Lo mismo dice el gobierno actual?

Pues claro, la oligarquía quiere dejarnos ciegos, sordos y mudos, atados de pies y manos, quieren que el “quehacer político” sea exclusivo de las clases dominantes, les interesa que abandonemos la acción política para dejarles el campo libre sólo a ellos.

Ahora el régimen correísta ha profundizado su ofensiva en contra de los partidos políticos, en especial, a punta sus baterías en contra del MPD, al punto que ser del MPD es casi un pecado mortal. En todas las entrevistas los periodistas empezaban con la clásica pregunta: ¿Es usted del MPD, pertenece algún partido político? Cuando les respondía con seguridad y aplomo: SÍ soy orgullosamente militante del MPD, dejaron de molestarme con la preguntita esta. Luego se inventaron otra: ¿El MPD esta detrás de las movilizaciones estudiantiles? Le respondía: El MPD no está detrás, el MPD está adelante, encabezando y apoyando la lucha justa de los estudiantes… con esto los super periodistas no regresaban por más…

¿Luego de la caída de Bucaram cómo quedó el país?

Fue un momento cumbre para el movimiento social y popular organizado; en las clases de historia había estudiado sobre los derrocamientos de las dictaduras civiles y militares, la caída del gobierno autoritario de Velasco Ibarra, siempre me fascinó estos relatos; para muchos ya no era solo historia pasada, era una realidad, la lucha del pueblo puede derrocar no solo presidentes, podemos tumbar a la oligarquía y ser poder, para desde allí cambiar el Ecuador.

Los sociólogos decían, en ese entonces, que era un gran acontecimiento que se produce cada 50 años, ocurrió que al cabo de cuatro años ya estábamos derrocando al gobierno de Jamil Mahuad (enero del 2000), cinco años después al gobierno de Gutiérrez (abril del 2005). La juventud y los trabajadores vamos entendiendo que los cambios están en nuestras propias manos, que la transformación social es obra de los pueblos organizados, y no de algún mecías que venga del cielo.

¿Cómo transcurrió el gobierno de Alarcón?

Al gobierno interino se le entregó el Mandato del Pueblo, era un documento que el Frente Patriótico elaboró recogiendo todas las demandas de los sectores sociales, era la plataforma de exigencias de quienes nos jugamos la vida en las calles para derrocar a Bucaram; el gobierno recibió el documento y lo archivó en al baúl del olvido, de alguna forma era lógico que un régimen burgués iba a dejar de lado las demandas populares, sin embargo, cumplimos con nuestro deber de seguir levantando las banderas de lucha, ahora para exigir el cumplimiento del Mandato del Pueblo.

El gobierno de Alarcón pasó a ser uno más de los tantos gobiernos que hemos tenido, su acción giró en torno a dos ejes: legitimarse ante el pueblo, para lo cual impulsó una consulta popular; y reformar la débil estructura estatal, con este propósito convocó a la Asamblea Nacional Constituyente en el año 1998.

¿Cual fue su la papel que jugó el movimiento social, particularmente el movimiento estudiantil en este proceso?

Al año siguiente del derrocamiento de Bucaram, en junio de 1997 se realizó el IX Congreso Nacional de la FESE, en la ciudad de Quito en el salón del ex-senado, recuerdo muy bien este evento porque en el mismo fui electo Presidente Nacional de la FESE.

Un año antes, en un Consejo Nacional de la FESE en Guayaquil me eligieron Secretario Nacional, así que todo el proceso de lucha contra el gobierno de Bucaram estuvimos dedicados a fortalecer el movimiento estudiantil, de alguna manera nos habíamos ganado un liderazgo no solo en los colegios de Quito, viajé a muchas provincias, visité los colegios más importantes a nivel nacional, y en el IX Congreso de la FESE tuve el honor de ser electo por unanimidad presidente nacional.

El IX Congreso de la FESE evaluó las jornadas de lucha, la caída de Bucaram, el fortalecimiento y la unidad del movimiento estudiantil, la situación educativa, aquí se aprobó un documento que resumía nuestras propuestas para la transformación de la educación; nos comprometimos a profundizar la lucha rumbo a la Asamblea Constituyente para hacer de ella un espacio de movilización en defensa de los derechos democráticos del pueblo, como la gratuidad de la educación en todos sus niveles, el fortalecimiento de la educación pública y de calidad entre otras propuestas.

¿Qué pasó en la Asamblea Constituyente del 98?

Se convocó a las elecciones de la Asamblea y la derecha se encumbró en ella, el Partido Social Cristiano con la Democracia Popular obtuvieron una bancada grande que les permitió controlar la Asamblea, Oswaldo Hurtado de la DP fue electo presidente de la misma, y para alejarla de las movilizaciones que continuaban en la ciudad de Quito se refugiaron en la Academia de Guerra en Sangolquí. Hasta allá nos íbamos en marcha, caminado, en buses, “jalando dedo”, como sea llegábamos.

Y como los recibían los Asambleístas?

Excepto los compañeros del MPD que salía a recibirnos, el resto no se asomaban, como siempre, después de entregar nuestras propuestas, nos dejaban esperando afuera horas y horas, bajo el sol, la lluvia, el frío… cansados de tanta espera recuerdo que un día nos decidimos a ingresar para hacernos escuchar, se armó una bronca tenaz, gases, piedras, en fin, con todo eso logramos ingresar al pleno de la Asamblea, hablamos, nos escucharon y no pasó nada. La presión social no bastaba, la bancada de izquierda era pequeña, no habíamos logrado que la lucha social se transformara en votos y consecuentemente en escaños en la Asamblea Constituyente.

¿Osea que el pueblo en general luchaba con las organizaciones de izquierda, y en las eleciones votaba por la derecha?

Bueno, no tengo esa visión fatalista, pero algo de eso ocurría… En todo caso la conciencia de la juventud y del pueblo había crecido mucho, las organizaciones sociales eran más fuertes, la unidad alrededor del Frente Patriótico era una experiencia muy importante, y sobre todo, teníamos la certeza de que con la lucha del pueblo podíamos determinar el curso de la historia. Además, forjar una conciencia política que se traduzca en votos no es cosa fácil, la derecha maneja muy bien los hilos del poder y a pesar de los golpes recibidos, en ese entonces, no estaba arrinconada, ni mucho menos acabada. Me parece que lograron capitalizar el sentimiento de cambio que estaba gestándose en el pueblo.

¿Qué tipo de constitución aprobó la Asamblea de 1998?

Una asamblea controlada por la derecha no podía hacer otra cosa que elaborar una constitución que refuerce el sistema capitalista, es más, la derecha se atrevió a plantear la privatización de la educación, recuerdo que uno de los artículos propuestos por la alianza PSC-DP era trasladar la responsabilidad de la educación a los municipios y los padres de familia, era la municipalización de la educación, de no haber sido por la movilización popular combinada con la consecuente labor de los asambleístas de izquierda, habrían consumado su pretensión.

En el caso de la educación superior el golpe fue más duro, es en la constituyente de 1998 donde se elimina el criterio de la gratuidad de la educación en todos los niveles, en adelante, la carta magna solo reconocía la gratuidad hasta el bachillerato o su equivalente; se establecieron las matrículas diferenciadas y se abrió un proceso hacia la mercantilización de la educación superior, si revisamos las estadísticas, es en esta década donde el número de universidades privadas se incrementó vertiginosamente, además, en la nueva constitución se estableció un sistema de ingreso.

Por otro lado, se le dio mucha preponderancia a la participación de las empresas privadas en los asuntos estatales, so-pretexto de la “modernización del Estado” se estableció el sistema de concesiones o privatización de las áreas estratégicas, la reducción del tamaño del Estado, las leyes del mercado eran las que dirigían el rumbo de la economía, y allí fue donde se legalizó el salvataje bancario que al año siguiente desencadenaría el más grande asalto que recuerde la história, el “Feriado Bancario” en el gobierno de Mahuad. En definitiva la constitución del 98 elevó a categoría de leyes todas las concepciones neoliberales.

¿De qué manera repercutió en la vida del país la nueva constitución?

Algunas cosas ya las comenté antes, pero lo más importante es que la juventud y el pueblo no paramos de luchar, el combate popular seguía, a pesar de que estaba muy de moda todo el discurso neoliberal; en las asambleas estudiantiles siempre había alguien que decía: “el Estado es muy grande y pesado, debe reducirse”, “la educación privada es mejor que la pública…”, “debemos ser emprendedores, nada se saca con las marchas, debemos trabajar muy duro para salir adelante…” y así cosas por el estilo.

Recuerdo que en el año 1999 la FEUE enfrentó con valor la arremetida neoliberal en las universidades, el Consejo Universitario de la UCE pretendieron aprobar la elevación de las matrículas y el establecimiento del examen de ingreso…

Perdón la interrupción, pero estamos hablando de 1999 o del 2009?

Bien, buena analogía, estamos hablando de la “larga noche neoliberal” de finales de la década del 90 que por obra de las mentes lúcidas se alargó hasta nuestros días…

Era una broma, continua por favor.

Decía que la FEUE defendió la universidad pública del ataque furibundo del neoliberalismo, la historia habla por sí sola, nadie puede desconocer que la FEUE dirigida por la izquierda revolucionaria cumplió su rol. En ese contexto se realizó una de las tantas tomas del rectorado del la UCE, como presidente de la FESE participé junto a otros estudiantes secundarios en dicha toma, era la primera vez que ingresaba a esas oficinas, hasta dormí varios días en las alfombras de la sala de sesiones del Consejo Universitario, como es la vida, que iba a pensar que 10 años más tarde estaría en ese mismo sitio como miembro del HCU y como Presidente de la FEUE defendiendo lo mismo que cuando era Presidente de la FESE: la gratuidad, el libre ingreso y la autonomía.

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Propuesta de Marcelo Rivera al Encuentro Nacional de Jóvenes con Alberto Acosta. Sábado 24 de noviembre del 2012.

A los compañeros y compañeras del Encuentro Nacional de Jóvenes con el Eco. Alberto Acosta candidato a la Presidencia de la República por la Unidad Plurinacional de las Izquierdas. Realizado en la ciudad de Quito el sábado 24 de noviembre del 2012.

Compañeros y compañeras, amigos todos:

Están presentes en este encuentro lo más avanzado de la juventud ecuatoriana, la sabia renovadora del país, la esperanza del presente y del mañana.

La juventud revolucionaria reunida en este evento renueva su compromiso de mantenerse firme en los combates libertarios en el presente, para construir un futuro promisorio, un futuro donde las inequidades y desigualdades sociales sean abolidas, donde la educación sea un derecho de todos y no un privilegio de pocos, donde se respete la dignidad, la libertad y autodeterminación del ser humano.

Comparto con ustedes algunas reflexiones:

La cruda realidad ha puesto en evidencia los propósitos del régimen correísta en el ámbito social y educativo; una verdad salta a la vista: la educación dejó de ser un derecho humano y pasó a convertirse en un elemento supeditado a los intereses monopólicos de las grandes transnacionales.

Para resolver la crisis del sistema capitalista, el imperialismo en contubernio con sus gobiernos títeres, adelanta medidas para modernizar el sistema y facilitar la entrada de las empresas extractivistas mineras a nuestro territorio profundizando la expoliación de nuestros recursos naturales y minerales. En poco tiempo, veremos quienes son los realmente beneficiarios de la construcción de las grandes carreteras, autopistas, y puentes; estas obras, en general, no están destinadas al servicio del pequeño y mediano productor agrícola, ésta infraestructura está dedicada a los gigantescos camiones y volquetes chinos y canadienses, en los que se llevarán nuestros recursos, dejando a su paso destrucción y contaminación de nuestro medio ambiente; ese es el gran proyecto de desarrollo al que aspira el presidente Correa.

La aprobación de la Ley de Educación Superior y la aplicación del Bachillerato General Unificado forman parte de la política extractivista en nuestro país; a la burguesía en el poder le interesa crear las condiciones para contar con una mano de obra calificada y lista para ser explotada.

Se explica entonces el porqué al gobierno le era urgente tomar el control de las Universidades y Escuelas Politécnicas, eliminar la autonomía universitaria, cerrar las carreras, escuelas y facultades que no están acordes con la visión de desarrollo del régimen; eliminar el libre ingreso y la gratuidad para hacer de la universidad una institución de élite.

En el caso de la educación media, el rol asignado por los tecnócratas del desarrollismo extractivista, es aún más grave, para ellos, la juventud debe adquirir conocimientos y habilidades básicas, generales, un poco de todo y nada a la vez, para que a lo sumo puedan aplastar botones, manejar una máquina, en definitiva, ser instrumentalizados en el proceso productivo del capital; ya lo dijo Correa con mucha claridad: “no todos deben ir a la universidad, para eso están los institutos técnicos y tecnológicos…”

El “cabayo de troya” en la ofensiva reaccionaria fue el discurso sobre la pretendida excelencia académica, la calidad educativa, la meritocracia, la sociedad del conocimiento, y otros tantos términos rimbombantes que contrastados con la realidad dejaron de tener sentido alguno. ¿Excelencia académica es haber excluido a casi 48 mil jóvenes de las aulas universitarias?, ¿Tenemos calidad educativa con tan solo 20 Escuelas del Milenio en todo el país?.

En la época de la “larga noche neoliberal” nos decían cosas como estas: “La calidad educativa la alcanzaremos reduciendo el número de alumnos por aula”, “hay que eliminar la sobre población estudiantil en la universidad”. 10 años después hay aulas de la universidad con capacidad para 40 personas donde ahora solo asisten 3 estudiantes. Al parecer, la larga noche neoliberal se extendió por obra del los tecnócratatas.

Este proceso viene aparejado con la construcción de una sociedad policíaca-represiva, altamente controlada, donde todo o casi todo, esta definido, normado y establecido: la plataforma informática del Senacyt decide que carrera debes seguir, el Ministerio de Educación decide en que colegio o escuela de la zona debes matricularte, los medios de comunicación deben trasmitir las noticias oficiales porque solo esas noticias tienen carácter de verdad absoluta; sólo organizaciones afines al gobierno tienen reconocimiento, a las demás, se las divide; con esto, arribamos a una sociedad donde el “superestado” decide todo en nombre de los demás: Decide que y donde debes estudiar, decide que debes pensar, y decide donde debes organizarte. Llegan al colmo de decidir si debes o no tomar una cerveza el domingo.

Nuestra responsabilidad es luchar por la dignidad y la libertad del ser humano.

Es necesario tener claridad en las cosas, para estar en condiciones de orientar correctamente la lucha de la juventud y el pueblo, por esa razón, el resumido análisis precedente, nos sirve de base para proponer algunas líneas para el debate:

Luchar por la vigencia de la democracia.

Recuperar la democracia significa, en las actuales condiciones, luchar por una educación al servicio de los intereses sociales y nacionales; una educación liberadora y emancipara, que ponga al centro la dignidad del ser humano, que respete su autodeterminación, que le permita realizarse como persona integral. La educación debe liberar al ser humano de las cadenas de la alienación ideológica y cultural que nos han sido impuestas por el sistema. Porque la dignidad del ser humano está por encima de los intereses del capital. En esta línea, los constructores de la educación liberadora son la juventud y los pueblos, la nueva educación no es obra de los “doctos” o “sabelotodo” que pretenden con sus teorías alejadas de la realidad social imponernos su visión fantástica de la realidad.

Los tecnócratas convirtieron a los jóvenes en cifras estadísticas, en “cosas manipulables” a quienes se les debe dar decidiendo su destino.

Por un Gobierno Plurinacional, Democrático y Patriótico, que le devuelva la educación al pueblo.

Inicio este párrafo con la expresión NUESTRO GOBIERNO, porque solo un gobierno de todos y para todos, será el que nos garantice la construcción de una nueva sociedad. NO existen los mecías o salvadores supremos; las transformaciones sociales es una tarea de la juventud y los pueblos organizados.

NUESTRO GOBIERNO con el Eco. Alberto Acosta a la cabeza, debe incorporar a las organizaciones de maestros, estudiantes y padres de familia al proceso educativo de manera directa, considerándolos como agentes de cambio. Las organizaciones tienen una rica experiencia y muchas propuestas que deben ser recogidas e impulsadas.

La Constitución aprobada en Montecristi debe ser reinstalada, todos los elementos, decretos, acuerdos y resoluciones administrativas que estén en contradicción con los principios democráticos establecidos en ella deben ser derogados inmediatamente.

En el caso de la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES) su aprobación fue a las claras fraudulenta, por lo que dicha ley debería ser derogada, de no ser así, todos los elementos que violan mandatos expresos como el derecho a la gratuidad de la educación, la autonomía universitaria, el libre ingreso, el cogobierno, deben ser reformados.

La aplicación del proyecto de Bachillerato General Unificado (BGU) debe ser suspendido, hasta tanto, deberá convocarse al gran diálogo nacional por una nueva educación, donde se establezcan las bases hacia la construcción de un proyecto educativo eminentemente nacional.

En el marco de un acuerdo nacional y social, las organizaciones juveniles deben ser parte de elaboración de una Ley de la Juventud que tenga como ejes principales la garantía de los siguientes derechos:

  • Empleo para la juventud, pasantías y prácticas remuneradas
  • Participación democrática en todos los aspectos que tengan que ver con la juventud.
  • Educación gratuita y de calidad para todos y todas. Eliminación de todo elemento excluyente y meritocrático en la educación.
  • Ampliación y masificación del programa de Becas.
  • Espacios de recreación, cultura y deportes.
  • Salud especializada preventiva y curativa para la juventud.
  • Seguro social para la juventud.
  • Fortalecimiento de los espacios organizativos juveniles
  • Derecho a la libertad de organización, expresión y movilización de los jóvenes

La unidad de todas las fuerzas sociales, democráticas y de las izquierdas es una garantía para alcanzar la verdadera transformación a la que todos aspiramos; la unidad nos fortalece y nos permite avanzar a paso seguro hacia la victoria, por ello, este proceso unitario debe ampliarse y profundizarse. La unidad desde las bases hasta los niveles de dirección, la unidad de todos los sectores juveniles y estudiantiles democráticos es una tarea planteada, para enfrentar juntos la batalla político-electoral en la actual coyuntura, y para seguir juntos en la lucha por una nueva sociedad.

En la actual situación política nuestra principal tarea es: debatir, persuadir, organizar, movilizar y obtener el respaldo de la juventud y del pueblo traducido en votos para nuestros candidatos de la Unidad de las Izquierdas. Nuestra relación con las masas juveniles es una ventaja que nos permitirá superar la campaña millonaria de la oligarquía.

Libertad inmediata a todos los presos políticos, amnistía general a los luchadores antiminería y en defensa de la naturaleza. Reforma y eliminación en el Código Penal de todos los mecanismo jurídicos represivos que criminalizan la lucha social y persiguen el pensamiento. Eliminación de el capitulo que hace relación a los delitos de “sabotaje y terrorismo”.

Firmes en la lucha contra la dictadura del miedo.

Con estas pocas líneas, quiero ser parte del debate que ustedes hoy están desarrollando en este encuentro, hay muchas cosas por discutir, desde el sitio donde me encuentro, alcanzo a mirar a través de los barrotes que me rodean un luminoso futuro que nos aguarda.

Los muros y alambrados, las mallas y barrotes, los grandes candados con los que cada noche intentan encerrar mi conciencia, no han logrado impedir que continúe soñando en un Ecuador socialista.

Con firmeza y seguridad en la victoria, por ahora me despido de ustedes. Muy pronto estaremos nuevamente en primera línea, junto al pueblo y sin temor.

 

Fraternalmente,

 

 

Lic. Marcelo Rivera T.

Desde la Cárcel de Sucumbíos

 

 

 

 

 

 

 

Saludo al Consejo Nacional de la FEUE. 17 de noviembre del 2012.

Compañeros y compañeras asistentes al Consejo Nacional de la FEUE. 17 de noviembre del 2012.

A pocas semanas de conmemorarse los 70 años de la fundación de la FEUE, expreso a ustedes un fraterno saludo desde la cárcel de Sucumbíos.

La lucha por una Universidad Democrática, Gratuita, de Calidad y para el Pueblo se mantiene plenamente vigente, aún más, cuando el capital transnacional y los monopolios internacionales, pretenden resolver la crisis del sistema capitalista sobre la base de una mayor profundización del saqueo y expoliación de nuestros recursos naturales. En este contexto, abiertamente impulsaron una contrareforma en el sistema de educación superior con el objetivo de poner a la Universidad al servicio de los intereses del gran capital; quieren una institución funcional al sistema, silenciada y dedicada a preparar “mano de obra calificada”.

Este sombrío panorama ya lo advertimos en los iniciales debates que se realizaron a propósito de la discusión de la actual Ley Orgánica de Educación Superior -LOES; luego de su mañosa aprobación y pasados 3 años de aquellas movilizaciones, conviene hacer un somero balance de su aplicación:

En su momento advertimos que la LOES apuntaba a la construcción de una Universidad Elitista, Excluyente y Antidemocrática, no nos equivocamos, hoy vemos los resultados: miles de jóvenes han sido impedidos de ingresar a las aulas universitarias, se eliminó el libre ingreso, y poco a poco, la universidad se convierte en un privilegio de unos pocos. Con la LOES se desnaturalizó el principio de la GRATUIDAD, los cobros por cualquier concepto han vuelto a ponerse en vigencia.

La AUTONOMÍA UNIVERSITARIA es hoy una llamativa pieza de museo, la Senecyt decide todo, o casi todo: las carreras que se abre y cierran, lo cupos de ingreso, la acreditación, la suspensión y cierre de universidades, los presupuestos, etc. La universidad en la práctica es una dependencia del poder ejecutivo, directamente controlada y manejada desde Carondelet. No contentos con esto, reactivan viejos mecanismos con los que intentan dividir a la organización estudiantil, pretensión que no pasará de ser un vano esfuerzo.

Frente a esta realidad, sectores de estudiantes, docentes y empleados democráticos se organizan, se unen y levantan la lucha, de a poco, se recupera el aliento y se recuperan espacios; los estudiantes van entendiendo que los “cantos de sirena” del gobierno son solo eso, espejismos, mentiras. La realidad es cruda y devela los protervos propósitos del régimen autoritario de Correa.

Hoy como ayer, el movimiento estudiantil universitario sabrá responder ante la historia. En homenaje a los estudiantes que durante estos 70 años han forjado la historia de la FEUE, es nuestro deber trabajar con mayor tesón para recuperar a la Universidad de las garras de poder oligárquico y devolverla a sus verdaderos dueños: los pueblos.

Las condiciones son propicias para la acción, los vientos soplan a nuestro favor, y sobre todo, contamos con un acumulado histórico de lucha y victoria, tenemos una muy importante base social de estudiantes comprometidos con los verdaderos cambios. La historia una vez más nos da la razón y nos coloca en una posición estelar para acometer con fuerza y vencer.

Por una Universidad que contribuya a la trasformaciones sociales, viva los 70 años de la FEUE! Viva el movimiento universitario!

 

Lic. Marcelo Rivera T.

Ex – Presidente Nacional de FEUE

Preso político del gobierno de Correa.

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Entre las responsabilidades que has asumido están la de haber sido  electo vicepresidente y luego presidente del Consejo Estudiantil del colegio 5 de Junio de la ciudad de Quito.

Esa fue una etapa muy impotente en mi vida, dicen que la vida del colegio es inolvidable y ciertamente lo es. Conformamos el núcleo de la JRE con muchos compañeros y compañeras que tenían un nivel de liderazgo entre los estudiantes, era un grupo fuerte, pronto nos extendimos a la sección nocturna y crecimos en militancia en el ciclo básico, los muchachos y muchachas de los primeros cursos eran nuestro más fuerte respaldo, cuando salíamos a las manifestaciones y marchas su actitud era altamente combativa.

En una ocasión, – en los primeros meses del gobierno de Abdalá Bucaram – se anunció la elevación de la gasolina y por ende de los pasajes, la FESE orientó inmediatamente tomarnos las calles y así lo hicimos, en la reunión del núcleo de la Jota planificamos la acción, discutimos la situación política, distribuimos las tareas, el discurso, la hoja volante, las banderas en fin, todo listo para la movilización estudiantil; llegamos muy temprano en la mañana al colegio, hicimos la respectiva reunión de presidentes de curso, y claro, dependiendo de la resolución de la asamblea de presidentes se comunicaba al rector la decisión y listo, salíamos a las calles.

Recuerdo que la movilización era masiva, eran unos mil jóvenes, subimos al Colegio Sucre para hablar con los amigos del consejo estudiantil, quienes se unieron a la marcha, juntos llegamos al redondel de la villaflora, la gente seguía muy animada, alguien dijo: “vamos al colegio Montúfar…”, entonces, todos decidimos ir, llegamos al colegio Montúfar, en la avenida Napo, se unieron los “lecheros” -como les decíamos en ese entonces – se resolvió ir a la plaza grande, ya eramos unos tres mil jóvenes…

Parece fácil movilizar a los estudiantes de los colegios…

Ni tanto, todo es resultado de un trabajo previo, de un proceso de concientización y politización, de un debate permanente, lo más duro es vencer las ideas reaccionarias que pululan entre los estudiantes y que minuto a minuto son difundidas por todo el aparataje del sistema capitalista, no olvides que el sistema se sostiene sobre la base de la represión y la coerción.

Pero con todo y esa gran ofensiva reaccionaria la FESE y la JRE movilizaba a los estudiantes.

Claro que sí, había una especie de heroicidad en el asunto, queríamos cambiar el país, nos sentíamos responsables de cumplir esa tarea; siempre entre la juventud crecen con facilidad las ideas de cambio, porque el joven -por lo general- ama la libertad, la justicia, y odia la injusticia; el joven tiene un alto nivel de sensibilidad social, y al estar en una etapa donde se definen su personalidad y carácter, busca acercarse a los valores más altruistas: la solidaridad, el patriotismo y la libertad.

Previo a la caída del gobierno de Abdalá Bucaram se desarrollaron intensas movilizaciones estudiantiles.

Así es, por varios meses de las “bullas” se mantuvieron e iban creciendo en combatividad. Me parece que la juventud y los pueblos rápidamente se desencantaron del recién posesionado presidente; era una verdadera vergüenza el régimen de Bucaram: los casos de corrupción eran escandalosos, el negociado de la mochila escolar, se descubrió que la Ministra Sandra Correa plagió su tesis de grado y fue motejada de “Sandra copiona”; el Ministro de Energía Adoum fue acusado de agredir a una de sus empeladas, como respuesta a la prepotencia del ministro, los colegios femeninos de Quito organizaron la marcha de mujeres contra el machismo.

En esas condiciones se crea el Frente Patriótico en Defensa del Pueblo, plataforma que unió a las principales centrales sindicales, organizaciones sociales agrupadas en el Frente Popular y la Coordinadora de Movimientos Sociales.

¿Qué pasó entonces?

Lo que todos conocen, el Frente Patriótico llamó a la movilización popular y muchos sectores profundizaron su lucha, obviamente el sector más dinámico y combativo eran los estudiantes liderados por sus organizaciones la FESE y la FEUE. La lucha fue subiendo de nivel, de la inicial exigencia que era la derogatoria total de las medidas económicas, entre las que estaba la elevación del precio del gas y los combustibles, se pasó a la consigna: “Fuera Bucaram Gobierno Popular”, el Frente Patriótico en la convención realizada en el Teatro Universitario convocó para el 5 de febrero al paro nacional contra el gobierno antipopular de Bucaram.

Llegó el gran día, ríos de personas se movilizaban desde los barrios populares hacia el centro de Quito, la magnitud de la movilización rebasó todas las expectativas, el palacio estaba cercado por militares y policías; si se observa las imágenes de ese hecho histórico, vamos a ver que la crisis política como resultado de la crisis económica había alcanzado niveles alarmantes. El Congreso Nacional declaró la incapacidad de Bucaram para gobernar, lo cesó de sus funciones y posesionó a Fabián Alarcón titular de la legislatura como Presidente interino.

¿Este clímax de la lucha social seguramente es resultado de todo un proceso previo?

Es resultado de un proceso de lucha social permanente y en ascenso, hay que recordar las movilizaciones indígenas, las protestas de los trabajadores públicos, la huelga de la UNE que en conjunto con los padres de familia y la FESE impedimos la aplicación de las 2 horas de religión, en estas jornadas fue asesinado el estudiante del colegio Montalvo: Juan Carlos Luna, mártir de la lucha en defensa del laicismo, en su memoria, el VIII Congreso Nacional de la FESE realizado en enero de 1995 llevó su nombre.

¿El VIII Congreso Nacional de la FESE debatió estas cuestiones?

Por supuesto, el Congreso de la FESE debatió con profundidad la situación del país, de la educación a nivel nacional, evaluó las movilizaciones estudiantiles en defensa del laicismo y llamó a profundizar la lucha en todos los niveles.

Es decir, fue un Congreso de estudiantes que debatían de política.

La política es el arte de gobernar, todos quienes pretendan involucrarse en la realidad social y nacional para cambiarla debemos hacer política. A propósito de este tema, recuerdo que por ese entonces la derecha levantó una fuerte ofensiva ideológica para que las organizaciones sociales dejen de lado la acción política, nos decían que nuestro accionar debía ser “a-político”.

Querían que los estudiantes discutamos solamente del problema educativo-académico, de la falta de presupuesto, de la infraestructura en los colegios… etc, con esto, querían castrar al movimiento estudiantil, convertirlo en un elemento funcional al sistema; que “reclamen con altura y sin tirar piedras” nos decían a cada momento; es evidente que si hacíamos a un lado la discusión política perdíamos el norte y dejábamos de ser un peligro para el poder de las clases dominantes…

El guerrero que venció a la dictadura del miedo. PARTE IV

 Entre las responsabilidades que has asumido están la de haber sido  electo vicepresidente y luego presidente del Consejo Estudiantil del colegio 5 de Junio de la ciudad de Quito.

Esa fue una etapa muy impotente en mi vida, dicen que la vida del colegio es inolvidable y ciertamente lo es. Conformamos el núcleo de la JRE con muchos compañeros y compañeras que tenían un nivel de liderazgo entre los estudiantes, era un grupo fuerte, pronto nos extendimos a la sección nocturna y crecimos en militancia en el ciclo básico, los muchachos y muchachas de los primeros cursos eran nuestro más fuerte respaldo, cuando salíamos a las manifestaciones y marchas su actitud era altamente combativa.

En una ocasión, – en los primeros meses del gobierno de Abdalá Bucaram – se anunció la elevación de la gasolina y por ende de los pasajes, la FESE orientó inmediatamente tomarnos las calles y así lo hicimos, en la reunión del núcleo de la Jota planificamos la acción, discutimos la situación política, distribuimos las tareas, el discurso, la hoja volante, las banderas en fin, todo listo para la movilización estudiantil; llegamos muy temprano en la mañana al colegio, hicimos la respectiva reunión de presidentes de curso, y claro, dependiendo de la resolución de la asamblea de presidentes se comunicaba al rector la decisión y listo, salíamos a las calles.

Recuerdo que la movilización era masiva, eran unos mil jóvenes, subimos al Colegio Sucre para hablar con los amigos del consejo estudiantil, quienes se unieron a la marcha, juntos llegamos al redondel de la villaflora, la gente seguía muy animada, alguien dijo: “vamos al colegio Montúfar…”, entonces, todos decidimos ir, llegamos al colegio Montúfar, en la avenida Napo, se unieron los “lecheros” -como les decíamos en ese entonces – se resolvió ir a la plaza grande, ya eramos unos tres mil jóvenes…

Parece fácil movilizar a los estudiantes de los colegios…

Ni tanto, todo es resultado de un trabajo previo, de un proceso de concientización y politización, de un debate permanente, lo más duro es vencer las ideas reaccionarias que pululan entre los estudiantes y que minuto a minuto son difundidas por todo el aparataje del sistema capitalista, no olvides que el sistema se sostiene sobre la base de la represión y la coerción.

Pero con todo y esa gran ofensiva reaccionaria la FESE y la JRE movilizaba a los estudiantes.

Claro que sí, había una especie de heroicidad en el asunto, queríamos cambiar el país, nos sentíamos responsables de cumplir esa tarea; siempre entre la juventud crecen con facilidad las ideas de cambio, porque el joven -por lo general- ama la libertad, la justicia, y odia la injusticia; el joven tiene un alto nivel de sensibilidad social, y al estar en una etapa donde se definen su personalidad y carácter, busca acercarse a los valores más altruistas: la solidaridad, el patriotismo y la libertad.

Previo a la caída del gobierno de Abdalá Bucaram se desarrollaron intensas movilizaciones estudiantiles.

Así es, por varios meses de las “bullas” se mantuvieron e iban creciendo en combatividad. Me parece que la juventud y los pueblos rápidamente se desencantaron del recién posesionado presidente; era una verdadera vergüenza el régimen de Bucaram: los casos de corrupción eran escandalosos, el negociado de la mochila escolar, se descubrió que la Ministra Sandra Correa plagió su tesis de grado y fue motejada de “Sandra copiona”; el Ministro de Energía Adoum fue acusado de agredir a una de sus empeladas, como respuesta a la prepotencia del ministro, los colegios femeninos de Quito organizaron la marcha de mujeres contra el machismo.

En esas condiciones se crea el Frente Patriótico en Defensa del Pueblo, plataforma que unió a las principales centrales sindicales, organizaciones sociales agrupadas en el Frente Popular y la Coordinadora de Movimientos Sociales.

¿Qué pasó entonces?

Lo que todos conocen, el Frente Patriótico llamó a la movilización popular y muchos sectores profundizaron su lucha, obviamente el sector más dinámico y combativo eran los estudiantes liderados por sus organizaciones la FESE y la FEUE. La lucha fue subiendo de nivel, de la inicial exigencia que era la derogatoria total de las medidas económicas, entre las que estaba la elevación del precio del gas y los combustibles, se pasó a la consigna: “Fuera Bucaram Gobierno Popular”, el Frente Patriótico en la convención realizada en el Teatro Universitario convocó para el 5 de febrero al paro nacional contra el gobierno antipopular de Bucaram.

Llegó el gran día, ríos de personas se movilizaban desde los barrios populares hacia el centro de Quito, la magnitud de la movilización rebasó todas las expectativas, el palacio estaba cercado por militares y policías; si se observa las imágenes de ese hecho histórico, vamos a ver que la crisis política como resultado de la crisis económica había alcanzado niveles alarmantes. El Congreso Nacional declaró la incapacidad de Bucaram para gobernar, lo cesó de sus funciones y posesionó a Fabián Alarcón titular de la legislatura como Presidente interino.

¿Este clímax de la lucha social seguramente es resultado de todo un proceso previo?

Es resultado de un proceso de lucha social permanente y en ascenso, hay que recordar las movilizaciones indígenas, las protestas de los trabajadores públicos, la huelga de la UNE que en conjunto con los padres de familia y la FESE impedimos la aplicación de las 2 horas de religión, en estas jornadas fue asesinado el estudiante del colegio Montalvo: Juan Carlos Luna, mártir de la lucha en defensa del laicismo, en su memoria, el VIII Congreso Nacional de la FESE realizado en enero de 1995 llevó su nombre.

¿El VIII Congreso Nacional de la FESE debatió estas cuestiones?

Por supuesto, el Congreso de la FESE debatió con profundidad la situación del país, de la educación a nivel nacional, evaluó las movilizaciones estudiantiles en defensa del laicismo y llamó a profundizar la lucha en todos los niveles.

Es decir, fue un Congreso de estudiantes que debatían de política.

La política es el arte de gobernar, todos quienes pretendan involucrarse en la realidad social y nacional para cambiarla debemos hacer política. A propósito de este tema, recuerdo que por ese entonces la derecha levantó una fuerte ofensiva ideológica para que las organizaciones sociales dejen de lado la acción política, nos decían que nuestro accionar debía ser “a-político”.

Querían que los estudiantes discutamos solamente del problema educativo-académico, de la falta de presupuesto, de la infraestructura en los colegios… etc, con esto, querían castrar al movimiento estudiantil, convertirlo en un elemento funcional al sistema; que “reclamen con altura y sin tirar piedras” nos decían a cada momento; es evidente que si hacíamos a un lado la discusión política perdíamos el norte y dejábamos de ser un peligro para el poder de las clases dominantes…

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El proceso de dominación política en el Ecuador. Agustín Cueva

Hace pocos días una muy querida compañera tuvo la gentiliza de hacerme llegar un libro que a mi juicio es sumamente esclarecedor, en momentos cuando arrecia la campaña mediática del régimen para hacernos cree que es de izquierda. Se trata del libro de Agustín Cueva “El proceso de dominación política en el Ecuador” escrito a finales de la década de los sesentas como parte de un artículo titulado “Más allá de los dogmas” y de los apuntes preparados para la cátedra que el autor dictaba en la Escuela de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Central.

En su análisis el autor hace un recorrido por la historia de nuestro país desde su constitución en 1830; con mucha certeza nos muestra cada uno de los elementos que caracteriza la dominación política de las clases pudientes en Ecuador, los intereses económicos que mueven estas clases sociales a luchar por el poder, y la actitud de cada una de las facciones políticas en este enfrentamiento.

La capacidad y flexibilidad con la que las clases dominantes (terratenientes, burguesía agroexportadora, burguesía financiera, burguesía intermediaria) se adaptan a las condiciones, se transforma, se reencauchan para no soltar el poder es increíble. De igual manera, se evidencia la poderosa fuerza del movimiento social y popular que ha hecho tambalear, más de una vez, al sistema de dominación burgués.

Uno de los párrafos que me llamó la atención dice lo siguiente: “…Y es que, como ocurrió con la revolución liberal, una transformación política que no modifica de manera radical la estructura económica está condenada a pactar con el adversario al que creyó derrotar”. Estas líneas sirven para graficar lo que ocurre con la llamada “revolución ciudadana”, la misma que abandonó sus iniciales propuestas democráticas y se puso al servicio de los intereses de la burguesía financiera y el imperialismo, de allí, las jugosas ganancias y los altos beneficios que a obtenido la BANCA ECUATORIANA con el gobierno “seudorevolucionario”.

Y está claro, que mientras el régimen actual no afecte la estructura económica, y más bien, sea funcional al capitalismo fortaleciéndolo con sus acciones, el imperialismo y las clases dominantes le dejarán hacer algo de demagogia, un poco de beneficencia con los pobres (BDH) y discursos fogosos e izquierdizantes que le dan votos.

Invito a todos a leer esta joya de la sociología ecuatoriana, que estoy seguro nos ayudará a entender el actual momento político y la posibilidad de cierta de conquistar el poder para los trabajadores y el pueblo para desde allí hacer una verdadera revolución social.

El guerrero que venció a la Dictadura del Miedo. Parte III.

Pero te uniste al grupo?

No, realmente eran muy cerrados, les insistí que me invitaran, pero no accedían fácilmente, creo que en ese entonces había que hacer grandes demostraciones de conciencia, y esperar que se abrieran los cupos de ingreso… (risas)

Año 1991, primer curso del Colegio Nicolás Infante Díaz.  ¿Qué pasaba en ese entonces?

La década del 90 empezó con una envolvente campaña anticomunista que copó todos los medios, las conversaciones cotidianas, las películas, revistas, programas, en fin. La imágenes con la “caída del muro de Berlín” eran retransmitidas y comentadas como si se tratara de un campeonato de fútbol, había libros, analistas, programas especiales… ya te puedes imaginar como funciona la maquinaria propagandística del imperialismo y la oligarquía.

¿Cómo del gobierno actual?

Si igualita…

¿Tuvo algún efecto esa campaña?

Claro, los efectos no se hicieron esperar, muchas organizaciones revolucionarias y de izquierda arriaron sus banderas, abandonaron la lucha, se auto-disolvieron,  unos cuantos afectados por el golpe buscaron acomodarse en las ONGs y así justificar sus “inclinaciones sociales”, otros, simplemente se cambiaron al bando enemigo, en otras palabras, les cayó el muro en la cabeza y perdieron el horizonte. 

¿Pero ustedes, los que militaban en la FESE y en la JRE seguían en al lucha? 

Indudablemente, no solo los estudiantes de los colegios y universidades seguíamos luchando; en nuestro país había algo especial, mientras se expandía por el mundo una especie de inflexión del movimiento social, en el Ecuador la lucha continuaba expresándose en varios planos, no hay que olvidar que en el año 1992 se produjo uno de los levantamientos indígenas más poderosos que registra la historia, justo al cumplirse los 500 años de la resistencia indígena. En el año 1993 recuerdo el paro de la UNE que duró cerca de 3 meses; luego el gobierno derechista de Sixto Durán impulsó la llamada “Ley de Libertad Religiosa” con la que intentaron imponer 2 horas de religión en el pensum académico de las escuelas y colegios, con ello, se eliminaba en la práctica el laicismo en la educación.

Salimos al paso de esa retrograda pretensión y le ganamos la pelea a Sixto, creo que de no haberse producido el conflicto armado con Perú, Sixto Durán habría sido el primer gobierno en ser derrocado. Le salvó la campaña… (risas)     

En la lucha en defensa del laicismo y en contra de las 2 horas de religión ¿ya estabas “tirando piedras y quemando llantas”?   

Si te digo que sí y esto sale publicado en algún medio de comunicación es posible que me abran otro juicio por las piedras que lancé y las llantas que quemé cuando estaba en el colegio… (risas)

Pues te respondo que sí, tiré muchas piedras, participé en muchas marchas, en muchas asambleas, y grité muchas consignas; la defensa del laicismo en la educación fue una bandera que movilizó a miles de estudiantes, maestros, padres de familia y personas en general. Cuando salíamos a las marchas y la policía nos atacaba con sus bombas lacrimógenas, nosotros armábamos las barricadas y a punta de piedra los parábamos. Las personas desde los balcones nos aplaudía y de alguna manera se sentía orgullosa de nosotros, porque hacíamos lo que ellos talvés  querían hacer o no se atrevían, por convencionalismos sociales, vergüenza, temor… que se yo. Los estudiantes que estábamos al frente, en primera línea de combate con la represión policial eramos los héroes del pueblo.             

¿para ese entonces ya te habías vinculado directamente a la JRE?

Si al fin, después de buscarlos, de “probar finura” puede integrarme a las filas de la combativa  JRE cuando cursaba el 5to curso en el colegio “Cinco de Junio” de la ciudad de Quito donde vine a estudiar; ya hace tiempo me había propuesto ir a vivir y estudiar en la capital, mi pensamiento era: “debo estar donde las papas queman”

¿En Quito las papas queman?

Y sí que queman, cuando ingresé al “Cinco de Junio” a los pocos días ya estábamos en una marcha contra las dos horas de religión que nos querían imponer, hable en mi curso, me eligieron presidente del aula y una compañera me invitó a una reunión de la JRE, al fin ingresé… cumplí uno de mis objetivos, los busqué, los encontré e ingresé.

Antes de pasar a otros temas me queda una duda. Porqué crees tú que a la JRE no le afectó grandemente la caída del muro de Berlín?

Porque nuestra inspiración siempre fue el marxismo – leninismo y la guía correcta del PCMLE, en las discuciones y debates sobre el tema, hace tiempo que la JRE denunció la acción reaccionaria del PCUS, la ex-URSS abandonó la línea revolucionaria y se convirtió en una potencia social-imperialista, así que no era nuevo ni sorprendente que cayera la máscara de supuesto “socialismo-real”.   

¿Me dicen tus padres que en un tiempo fuiste miembro de los Boys Scout y trabajaste en radio?

Ese en un pasaje del que casi no hablo, en el colegio Nicolás Infante ingresé a los Boys Scout, era subjefe de patrulla y luego jefe de la patrulla “pantera”, era muy divertido, se organizan campamentos, recolectamos víveres para las familias necesitadas, visitas a los asilos de ancianos, alfabetización de personas adultas, muchas actividades altruistas; hacer labor social es super importante, pero pronto me dí cuenta que con esas acciones, por muy humanitarias que fueran, no se solucionan los problemas medulares de la explotación capitalista, entonces dejé de asistir.

¿Y la radio, cierto que fuiste locultor?           

Sí, me gusta mucho ese mundo, en el Nicolás tenía un amigo de nombre Abdón Escobar, su padre  era el dueño de la radio “La Voz del Trópico” en la ciudad de Quevedo, era una radio pequeña en AM, allí solía ir todas las tardes, aprendí a manejar los controles, poner música, los noticieros, después, fui a trabajar en la radio “Audiorama” en la misma ciudad. Cuando nos trasladamos a vivir en Zamora Chinchipe ingresé a trabajar en la radio la “Voz de Zamora”, una emisora de la iglesia, allí tuve un programa radial que se llamaba: “el tren musical de la tarde”, con Marcelo Rivera el “vacan – vacan” (risas), era un hobbie muy agradable, ojalá algún rato pueda volver a vincularme a la radio.